¿A qué nos referimos con huella estética?

La huella estética expresa el impacto que pueden llegar a generar los tratamientos médico-estéticos que nos realizamos a lo largo del tiempo. Este impacto que definimos como huella estética puede ser positivo o negativo.

▫️¿Cuando consideramos que la huella estética de un paciente es positiva?

Cuando los tratamientos, productos y técnicas son las más idóneas para nuestro paciente, consiguiendo con la suma de todas ellas unos resultados naturales, más bellos, más armónicos y manteniendo siempre la individualidad de cada persona.

Por el contrario, definimos una huella estética como negativa cuando sucede lo opuesto, es decir, genera resultados estéticos artificiales y acumulativos ya sea por una mala selección de producto o productos de baja calidad, un planteamiento no acertado, no respetar los tiempos, generación de volúmenes innecesarios o poco naturales y el uso de técnicas no precisas.

Es muy interesante destacar que se estima que son los primeros cinco años en los que nos realizamos tratamientos médico-estéticos los que van a marcar el devenir de nuestro rostro, hacia una huella estética positiva o negativa.

Recordemos que cada paciente es ÚNICO, hemos de acompañarlo en su proceso vital de envejecimiento. Valoremos su individualidad, pongámosla en alza, y brindémosle así el mejor diagnóstico y los tratamientos necesarios para conseguir el mejor resultado natural que mantenga su esencia.